CUADERNO RENOIR, CARTA A MORISOT | PAPERBLANKS

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CUADERNO RENOIR, CARTA A MORISOT (1892) · COLECCIÓN MANUSCRITOS BELLOS: Formato Ultra 18 x 23 cm - Interior rayado - Espacio entre líneas 8.11 mm - 25 líneas por página - 144 páginas - Cierre con solapa - 120 gr - Cubierta en tapa dura - Impresión decorativa - Encuadernación en cosido Smyth - Bolsillo interior - Papel verjurado exclusivo - Cinta marcapáginas - Tapas de encuadernación 100% recicladas - Cubiertas forradas con papel decorativo impreso - Cosido con hilo o encolado - Papel sin ácidos procedente de bosques sostenibles.
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El pintor francés Pierre-Auguste Renoir (1841-1919) fue una figura clave del impresionismo, y destacó por sus retratos, sus paisajes de atmósfera vaporosa y el uso de colores vivos y pinceladas llenas de luz.


El artista nació en el seno de una familia modesta, y sus primeros años de vida estuvieron marcados por la pobreza. Cuando Renoir tenía tres años, la familia se trasladó de Limoges a París en busca de mejores oportunidades. Renoir mostró un talento precoz para el dibujo y el canto, pero las dificultades económicas de la familia le obligaron a dejar los estudios a los trece años para trabajar como aprendiz de pintor en una fábrica de porcelana. Empezó a asistir a clases de dibujo gratuitas y en 1862 se matriculó en la École des Beaux-Arts, para más tarde incorporarse al estudio de Charles Gleyre (1806-1874). A veces no le llegaba el dinero para comprar materiales de pintura, pero tenía la suerte de vivir cerca del Louvre, museo que visitaba a menudo para estudiar las obras de los clásicos.


Mientras estudiaba en la École des Beaux-Arts, Renoir conoció al también pintor Claude Monet, con quien forjó una sólida amistad. En el verano de 1869, Renoir y Monet comenzaron a pintar juntos en un pequeño café a las afueras de París; fue una época determinante, en la que ambos artistas fueron desarrollando en simultáneo varias teorías y técnicas que darían lugar al impresionismo. Renoir pintó varios miles de cuadros a lo largo de su vida, y sus obras figuran entre las más conocidas y reproducidas de la historia del arte.


El impresionismo fue un movimiento rompedor: sus integrantes desafiaron las reglas formales del academicismo al preferir pintar al aire libre y salir del estudio en busca de la naturaleza. De ahí surgió una mayor conciencia del color y la luz, que se plasmaba en el lienzo en forma de pinceladas cortas y empastadas que captaban la fugacidad del tiempo.


El grupo de los impresionistas, en el que se incluía Berthe Morisot —la única mujer ligada al grupo fundador— solía exponer de forma tanto conjunta como individual. Morisot, conocida por sus pinceladas rápidas y los tonos pastel de sus obras, fue la única mujer que participó en la primera exposición impresionista en 1874. Eneste diseño se reproduce la carta que escribió Renoir a Morisot en 1892 antes de la primera exposición individual de la artista en París y, de fondo, el colorido cuadro Lecho de anémonas (1901), una de las últimas naturalezas muertas que pintó Renoir.
PB 9667-2
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